HISTORIA

Durante el siglo XX hubo en Pola de Lena tres templos parroquiales.

 

Primer edificio

Data de finales del siglo XVII. Era de estilo popular y estaba situado en la Plaza Alfonso X el Sabio, dividendo ésta en dos partes. Tenía una fachada muy simple, que se remataba con una espadaña de dos campanas. En el lateral izquierdo había un pórtico. Fue derribado en su mayor parte, para ser reconstruido en 1916. Como curiosidad se puede señalar que en el solar que ocupó aparecieron restos humanos con motivo de las excavaciones que se ejecutaron para la remodelación de la Plaza, concluidas hace pocos años.

 

Segundo edificio

El resultado de la edificación es “una impresionante estampa neobarroca”. Desapareció la fachada frontal, de una sola torre, y el pórtico lateral. Se levantó la nueva fachada, con dos torres, y una casa parroquial, en la parte posterior de la Iglesia, que sufrió graves daños al ser quemada en octubre de 1.934, destrozos que también alcanzaron a la sacristía y al retablo del altar mayor.

Empezó su reconstrucción en el año 1.916 y en 1.926 aún estaba en la fase final. Parece ser que el autor del proyecto fue el arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo, natural de Noreña.

Hacia l.937, durante la Guerra Civil, sirvió de cárcel y posteriormente fue derribada, tarea en la que participaron, de forma forzosa, los propios presos.

 

 

Tercer edificio

Al ser demolido el segundo y carecer de iglesia, durante un tiempo los oficios religiosos se celebraron en la capilla del Palacio de Reguera. Unos años después, a mediados de los cuarenta, concretamente, un antiguo organismo público denominado Regiones Devastadas comenzaba la edificación del tercer templo de Pola de Lena en el siglo XX.

Los artífices del diseño fueron los hermanos Francisco y Fernando Somolinos Cuesta y el resultado de la obra fue un inmueble de corte tradicional e “influenciado por el neorrománico, que se plasma en la rítmica sucesión de huecos de medio punto, vanos que van horadando de forma ascensional ambas torres” (A. J. Cabal)

Hubo varios cambios con respecto al planteamiento inicial, básicamente en la fachada, “haciendo desaparecer la arquería tripartita que estaba basada en Santa María del Naranco y en Santa Cristina de Lena” (A. J. Cabal).

Se construyó en la finca que ocupaba la antigua Casa Consistorial de Lena, que había sido pasto de la llamas en la Revolución de l.934. Los trabajos finalizaron en 1.956.

Esta Iglesia es de una sola nave, de más de quince metros de anchura, y carece de columnas que la dividan. Su bóveda, de colores vivos, es un sencillo artesonado y las paredes están cubiertas de tablillas barnizadas. Excepto los bordes de los ventanales y los arcos, que presentan un revoque que imita las piedras.

 

Información tomada del estudio realizado por D. Gaudencio Tomillo Montes, que aparece en el quincenal La Voz de Lena.( Primera quincena de marzo de 2.004, pg. 10)