D. JOSE MARIA FERNANDEZ DE LA RIVA

Venido al mundo en Pola de Lena en día de la Epifanía del Señor del año 1.936, fue el último de los seis hijos del matrimonio formado por Isaac y María. Era entonces Párroco D. José Bernardo Fernández. Él le bautizaría y a su lado sentiría los primeros impulsos vocacionales. Creció imbuido del espíritu cristiano que alentaba en su familia. Su madre tenía un hermano sacerdote, D. Antonio de la Riva. José María tenía diez años cuando su hermano julio celebró la primera misa. Siempre habla del celo pastoral de D. José, el párroco; de su excelentes catequesis; del afecto de de él recibió.
Por aquellos años la vocación al sacerdocio se acrecentaba en torno a la parroquia, a la que se ayudaba con el humilde servicio del acolitado y casi todos los aspirantes al sacerdocio habían sido antes monaguillos. José María lo fue, obedeciendo las órdenes de Pedro, el sacristán.
En octubre de 1.947 ingresa en el seminario menor de Valdediós y allí estuvo, al lado de su hermano Julio, de quien fue alumno, hasta su traslado al seminario mayor de Oviedo en enero de 1.951. Sería ordenado sacerdote el 15 de marzo de 1.959. Celebraría su primera misa el dos de abril, lunes de pascua, en el mismo seminario.
Su ministerio lo realizaría en parroquias como la de San Félix de Lugones, su primer destino, como vicario parroquial. En el año 1.962 se traslada a Turón para servir con el mismo cargo, al lada de su hermano Julio, que ejercía de párroco. En 1.965 pasa a ejercer, como regente, la parroquia de Santa María de Columbres, en Ribadedeva. En el año 1.970 es nombrado vicario parroquial de Lugones, al lado de su hermano Julio, que era el párroco. En este tiempo da clase de religión en el instituto de bachillerado de la localidad. Es en 1.986 cuando se traslada a Gijón para ayudar en la parroquia de San Pedro. En diciembre del 87 es nombrado párroco de Santa María de San Claudio, en e el municipio de Oviedo y continúa con las clases de religión en el instituto de bachillerato “Monte Naranco”, que había comenzado en el curso de 1.985-86. Al cesar como párroco de San Claudio en el año 1.995, se pone al servicio de la basílica del Sagrado Corazón de Jesús en Gijón, donde continúa ejerciendo su ministerio.
Sus conocidos ponderan el gran cariño que tiene a la villa de sus orígenes